lunes, 15 de julio de 2013

Cuidado con los duendecillos

Un hombre va por la montaña pensando en mujeres y mujeres, y en eso que se le aparece un duende: - Hola! Soy el “Duende cabrón” y te concedo un deseo. El hombre contesta rápidamente: ¡Quiero que la polla me llegue al suelo! - Deseo concedido! Y va y le corta las piernas.

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