viernes, 14 de febrero de 2014

El tiempo no espera por nadie.

Para entender el valor de una hermana, pregúntale a alguien que no tiene una.
Para entender el valor de 10 años, pregúntale a una pareja recién divorciada.
Para entender el valor de 4 años, pregúntale a un recién graduado.
Para entender el valor de 1 año, pregúntale a un estudiante que fracasó en su examen final.
Para entender el valor de 9 meses, pregúntale a una madre que acaba de dar a luz un neonato.
Para entender el valor de 1 mes, pregúntale a una madre que acaba de dar a luz un bebé prematuro.
Para entender el valor de 1 semana, pregúntale a un editor de un periódico semanal.
Para entender el valor de 1 minuto, pregúntale a alguien que ha perdido el tren, el autobús o un avión.
Para entender el valor de 1 segundo, pregúntale a alguien que haya sobrevivido un accidente.
El tiempo no espera por nadie. Atesora cada momento que tienes.
Lo apreciarías más si lo compartes con la gente que quieres. Porque … para entender el valor de un amigo o un ser querido ... basta con PERDERLO.