viernes, 12 de diciembre de 2014

Clases De Amigos Con Los Que Odias Salir De Fiesta

Si realmente vas a fastidiar la noche a tus amigos, mejor no salgas; si estás cargado de drama y aprovechas que tus colegas se van de copas para llorar, quédate en tu casa.

Es duro, pero es así. Estamos hartos de todas aquellas personas que deciden joder el único día de la semana que tenemos para entregarnos a la locura. Básicamente porque sabes perfectamente que ellos vendrán a “trastocar” la noche y tú tendrás que aguantarlos.

Se acabó, es el momento de ponerle nombre a todos aquellos seres con los que odiamos salir de fiesta y dejarles claro que no es que últimamente no salgas mucho, es que has decidido llevar una doble vida para no tener que encontrártelos de noche.

Los pagafantas que te arrastran
Siempre hay un pringado que decide “facilitar las cosas” pagando copas ajenas y que intentará comprar almas atractivas a cambio de una entrada VIP en la discoteca más cool. Si sales con esta persona, te pasarás el día “adorando a gente” por hacerle un favor a tu amigo/a, que te ha arrastrado a una espiral que no soportas y ni te interesa lo más mínimo. Y al final, ni siquiera follaréis.

Los guays que saludan a todo el mundo
Es algo parecido al pagafantas pero multiplicado por 2134. Es el colega guay que conoce a toda la sala y con el que te pararás cada dos pasos para saludar a todo lo que se mueve; es tan sumamente molón que Tillate tiene un book de fotos especial suyo. Te sentirás en el asiento de al lado del sidecar y punto.

Los patéticos que no paran de perrear
Has intentado alejarte todo lo posible pero es inevitable, tu amigo/a no sabe dar un paso bien y todo el mundo lo sabe. Es de esas personas que se creen que bailan bien y que dejan la discreción a un lado cuando salen de fiesta. Lo cierto es que es lo más patoso y antiestético que hay en la pista. Intentas suavizar la vergüenza ajena dándole conversación, pero también es de los que escupen mientras hablan. Suerte.

Los que te joden el polvo de la noche
Si con el patoso no se te acerca nadie, siempre hay amigos que deciden que no ligues simplemente porque a ellos no les da la gana. Sin ningún tipo de escrúpulos. Cuando habías logrado entablar una conversación interesante de dos minutos, llega tu sombra para joderte el rollo (y nunca mejor dicho). No te acerques a la barra, no pierdas de vista a este profesional del hurto y huye antes de que se dé cuenta de que vas a triunfar.

Los que lloran por su ex
Siempre hay un roto para un descosido, pero no de fiesta, por favor. A todo el mundo le ha tocado lidiar en algún momento con rupturas de pareja, pero lo peor viene cuando ese drama se infiltra en tu grupo de amigos y sale con vosotros de fiesta. Sí, tu amigo/a lleva llorando toda la semana, algunos lo hacen durante meses, ahora ha vuelto al “mercado”, pero cada vez que se tome una copa contigo te dará la chapa con su ex, incluso le dará la chapa a tu posible nuevo ligue con su ex. Reza para que encuentre otro clavo.

Los que siempre te la juegan
Su vida está llena de lagunas, pero por desgracia tu mente se acuerda perfectamente de las que ha liado tu amigo/a todas las noches de su vida. Siempre pasa igual, todo va bien hasta que se bebe hasta el agua de las charcas, ahí todo cambia: un empujón, una caída, un desnudo, una dosis de vómito o un poco de esas palabras equivocadas que terminan en follón. En fin, si sales con esa persona, cárgate de copas e intenta no recordar nada al día siguiente.

Los profundos de las copas
Debatir durante la primera copa está muy bien, pero cuando el ambiente fluye y el perreo es tu instinto más natural, ser un profundo es una mierda. Bueno, más que serlo, que tu amigo/a lo sea. Asimilar un chupito hablando de Platón o de los sentimientos de Bernarda Alba es una putada, así que, por favor, si vas a hablar en prosa pesada de fiesta, mejor te callas.

Los que van a por tabaco y nunca vuelven
No hay nada en particular que te moleste, salvo un pequeño detalle, cuando entras en un garito sabes que no le volverás a ver el pelo en toda la noche. En el fondo es como el borracho, pero ahora el que tiene lagunas de su noche eres tú. Una cosa es ir de libre y otra es ser un hater. En este grupo también están incluidos todos aquellos fans de huir directamente a casa utilizando el “voy a por tabaco, ahora vengo”. Bomba de humo y olé.

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