viernes, 12 de diciembre de 2014

La Cosa Está Muy Mal. Cagadas Universales De Los Tíos En Las Citas

La cosa está mal, mal, mal. Aquí no liga ni el tato. Y tras varias investigaciones hemos resuelto el enigma: los tíos la cagan mucho en las citas. Y es que a veces, por muy buena intención que puedan tener, al final acaban por cometer una serie de errores cuando conocen a una chica y lo único que logran es, como es lógico, y a no ser que salgan con alguna tarada, que nos alejemos. Y como las mujeres solteras de este país no queremos acabar viviendo con una manada de gatos el día de mañana, ahí van vuestras cagadas universales y algunos consejos. Tomad nota. Gracias.

1. “Soy el puto amo”
Flipados del mundo: si lo que intentas es impresionarla, hablar de tu lista de viajes por el mundo, cochazos y lifestyle de película en general no te va a ayudar. Aborrecemos a los flipados, de hecho, no hables…a las mujeres nos gusta ser el centro de atención: nosotras hablamos, vosotros escucháis. Gracias.

2. Sospecha gay
Para empezar, en vuestra defensa, tenemos que decir que vivimos un momento en el que las mujeres estamos a la defensiva gay todo el rato, es decir, vemos gays por todas partes y es tal el boom que se está viviendo que hemos perdido el radar para diferenciar a un heterosexual de un homosexual. Éramos pocos y parió la abuela. Así que, por favor, si no queréis que nos vayamos a casa llorando porque OTRA VEZ nos hemos pillado por un gay, desde un principio dejarnos claro vuestra orientación sexual. Sí, créeme, seguro que tienes más de un  ligue que si te ha dejado de llamar es porque piensa que eres gay, quizás porque te has echado demasiado perfume o porque eres demasiado perfecto. Identifícate.

3. La creación del Pagafantas
El enigma milenial: ¿dónde está la línea entre el hombre caballeroso y el pagafantas? Las mujeres somos férreas defensoras del hombre pagafantas, gracias a ellos siempre nos sentimos acompañadas y ahorramos una media de 200 pavos al mes. ¡Gracias, chicos! Pero, ¿cómo evitar el pagafantismo? No se trata de dejar de pagar e invitar, no, no queremos eso… Se trata de no pagar una cena en la cual se ha pasado la última hora hablándote de su ex, de no perder el culo haciendo de taxista y conformarte con las gracias, de no aceptar que en mitad de la cita se unan sus 3 mejores amigas cotillas y con cara de histéricas…básicamente se trata de tener dignidad y respeto por uno mismo, joder.

4. El Correcaminos y El Tortuga
Entre seguir al Correcaminos y seguir a una procesión de cojos existe un término medio. Lanzarse la primera noche nos demuestra que estáis desesperados y nos dejáis de interesar por losers, y si tardáis 7 citas en ponernos la mano encima pensaremos que es gay o que es gilipollas. No, no existe la posibilidad de que no os gustemos, bienvenidos al ego de la mujer. 

5. El hombre “diferente”
Todos sabéis el concepto que tenemos de vosotros en general y eso no va a cambiar por mucho que os esforcéis. No intentéis mostrar a ese hombre imaginario comprensivo y que jamás ha metido los cuernos en su vida, porque cansa. No pasa nada, nosotras estamos locas y vosotros sois unos capullos. Lo aceptamos.

 6. Has quedado conmigo, no con el culo de la mesa de al lado.
No tengo nada más que decir. NEXT.

7. ¡Buenos días, princesa!
¡Buenos días, payaso! Exacto. Eso es lo que piensa una tía cuando al luces de turno se le ocurre enviar mensajes de buenos días con el mítico “princesa”. En la película La vida es bella queda bien, en la vida real queda de… no lo sé, no lo hagas y punto, Espronceda.

8. Pensar que somos vuestra terapeuta personal
No, esto no es la consulta del psicólogo. Es una cita, una cita que si sigues hablando sobre tu ex no se volverá a repetir. No sé si es por un tema de aparentar sensibilidad o qué, pero últimamente está surgiendo la moda entre los hombres de hablar sobre sus corazones rotos en las citas. Y nosotras, alimentando la creación de la mujer tirita. Id al psicólogo.
9. Dejarnos pagar cuando hacemos el amago de sacar la cartera
Creo que aquí sobran las explicaciones, pero por si todavía no te has enterado, cuando una mujer hace ver que saca la cartera para pagar, “lo hace ver”. No queremos que te confundas con el punto 2, no queremos una actitud de pagafantas pero sí que queremos que nos inviten de vez en cuando (mentira, siempre).



Somos complicadas y raras, pero ni nosotras podemos vivir sin vosotros ni vosotros sin nosotras. Amén.

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